viernes, 7 de julio de 2017

Una revisión de #Genius: Einstein (Capítulos 9 y 10)

El telón de fondo de la primera parte es la Segunda Guerra Mundial y la llegada de Hitler al poder. El antiguo némesis de Einstein, el profesor Philipp Lenard, ha promocionado en las filas del partido nazi y ahora básicamente está al cargo de la ciencia para alemana. En su nueva función, Lenard inicia una purga de científicos que no son afines al partido y ponen en el punto de mira al Instituto Kaiser Guillermo por albergar científicos judíos. En este barrido, el químico Fritz Haber, aun habiéndose convertido al cristianismo, a los ojos del régimen nazi era “Haber el judío” y se ve obligado a abandonar Alemania. Decide trasladarse a Palestina, donde le ofrecen un puesto para dirigir un nuevo instituto científico, pero por desgracia nunca llegó a ocupar el cargo.

En cuanto a los Einstein, viven ahora cómodamente en Princeton. Albert se ha convertido en una celebridad en Estados Unidos e incluso llega a tener un trato amigable con el presidente Franklin D. Roosevelt. Éste durante una cena en la Casa Blanca pide a Einstein que le explique la Teoría de la Relatividad. Su respuesta fue: «Si uno está pisando brasas, un segundo parece una eternidad; pero estando en la cama con una mujer hermosa, las horas pasan en un segundo. Eso es la relatividad».


National Geographic.

La agitación política en su país de origen provoca gran consternación en Einstein y además existe la sospecha de que los nazis están trabajando ya en un programa nuclear, bajo el nombre de en clave de Proyecto Uranio, encabezado por Otto Hahn (Premio Nobel de Química en 1944) y Werner Heisenberg (Premio Nobel de Física en 1932). El primero fue uno de los descubridores de la fisión nuclear, reacción en la que se basa la bomba atómica y las centrales nucleares.

En el proceso de fisión nuclear, un núcleo grande se divide en otros núcleos más pequeños, liberando una gran cantidad de energía debido a que el núcleo de partida es menos estable que sus productos. Esa enorme cantidad de energía (E) liberada durante la fisión del isótopo uranio-235 es lo que Albert Einstein describió con su simple y famosa ecuación E=m·c2, donde m es la masa del átomo a fisionar y c es la velocidad de la luz (300.000.000 m/s, c2=90.000.000.000.000.000 m2/s2). Lo que vino a decir Einstein fue que una pequeña cantidad de masa (como la que tienen los átomos) produce una gran cantidad de energía. Para la fisión de un mol de uranio-235, la energía liberada sería 2,0·1013 J, una reacción demasiado exotérmica si se considera que el calor de combustión de una tonelada de carbón es de solo unos 5,0·107 J.

A instancias del físico Leó Szilárd, Einstein intenta aprovechar su relación con Roosevelt y escribe una carta para que Estados Unidos interceda y éste hace caso de las advertencias de Einstein, pero origina una carrera hacia la fabricación de una bomba atómica propia, poniendo en marcha el famoso Proyecto Manhattan con prestigiosos físicos como Robert Oppenheimer, Niels Böhr (Premio Nobel de Física en 1922), Enrico Fermi o Richard Feynman.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial (1945), Heisenberg junto con otros científicos alemanes implicados en el Proyecto Uranio fueron internados en el campo de prisioneros Farm Hall en Inglaterra. El capítulo deja entrever la verdadera implicación de Heisenberg en esta historia. Él conocía perfectamente cómo construir la bomba atómica, pero hizo todo lo posible para retrasar el proyecto atómico deseado por Hitler y así facilitar el fin de la guerra. Sin embargo, el Proyecto Manhattan sí siguió adelante y los americanos perpetraron un enorme genocidio contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. El capítulo 9 termina con Einstein mirando la portada de la revista Time, con su cara y la típica nube en forma de hongo formada por una explosión nuclear.


National Geographic.

En la fiesta de su 68 cumpleaños, Oppenheimer le recuerda que ha «conseguido mucho más que casi todo el mundo en la historia de la humanidad», a lo que Einstein responde que aun así sería recordado «como el hombre que inició la era atómica». Consternado, no quiere que ese sea su legado y se embarca en una campaña pacifista para impedir el uso de las armas nucleares y de paso limpiar su nombre.

La horma de su zapato la encuentra de nuevo en la figura de Edgar J. Hoover, director del FBI. Está empeñado en hacerle la vida imposible, desacreditándolo en todos los periódicos de los Estados Unidos. A partir de ahí, Einstein entra en una espiral de amargura y se ve solo, salvo por la compañía de su secretaria Helen Dukas.

Hundiéndose, una ayuda inesperada de una niña que le pide ayuda en sus deberes de matemáticas le evade de su depresión. Alice ha encendido una chispa en Einstein, le devuelve la alegría y se reconcilia con su entorno. Comienza a volver a su despacho en la Universidad de Princeton, incluso en pijama. Revive sus discusiones sobre Física Cuántica con Niels Bohr y trabaja en completar la Teoría del Campo Unificado, su última contribución científica.

A pesar de haber sido uno de sus creadores, Einstein nunca aceptó el caos que deriva de la Física Cuántica. Él creía en un Universo armónico y ordenado y con esa capacidad de sintetizar que tanto le caracterizaba se afanó, hasta el final de sus días, en construir una teoría que aunara el electromagnetismo y la gravitación, las dos interacciones conocidas en la época. Con la Teoría del Campo Unificado quería evitar las paradojas que la Física Cuántica planteaba y que a él no le convencía. Aún hoy esa tarea de unificación no ha sido posible.


National Geographic.

En la noche del lunes 18 de abril de 1955, Albert Einstein, el genio, sufre un aneurisma y muere a la edad de 76 años. Es de recibo finalizar el serial con las palabras que usó Walter Isaacson en la biografía en que se basa la serie Genius: "Y lo último que escribió, antes de quedarse dormido por última vez, fue una línea más de símbolos y números que esperaba que pudieran llevarle, y llevamos al resto de nosotros, un paso más cerca del espíritu que se manifiesta en las leyes del universo.”


FUENTES


·Acín, A. y Acín, E. (2016). Persiguiendo a Einstein. Materia. Descubrir la ciencia.
·Blanco Laserna, D. (2012). Einstein. El espacio es una cuestión de tiempo. National Geographic.
·Gil-Muñoz, J. (2016). El poder del núcleo. Journal of Radical Barbatilo, 3, 4-11.
·Gil-Muñoz, J. (2015). Entre el genio y el genocidioJournal of Radical Barbatilo, 2, 6-8.
·Gil-Muñoz, J. (2015). Cuando la química burló al nazismo. Radical Barbatilo. Sitio web: http://radicalbarbatilo.blogspot.com.es/2015/07/cuando-la-quimica-burlo-al-nazismo.html
·Isaacson, W. (2016). Einstein: Su vida y su universo. Penguin Random House Grupo Editorial España
·Ynduráin Muñoz, F. J. (2005). Einstein: relatividad, mecánica cuántica y la teoría del campo unificado. Revista de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, 99(2), 275-286.



*Esta entrada forma parte del especial "Una revisión de Genius: Einstein".
*Todas las imágenes de la serie son extraídas de http://channel.nationalgeographic.com/genius.

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