[...] una historia que comienza el 21 de noviembre de 1918 cuando, siguiendo las condiciones del armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial, la Flota de Alta Mar alemana se entregaba en bloque a sus rivales británicos y anclaba en la costa de la isla de May, en las afueras del fiordo de Forth. En total, se rindieron setenta y cuatro naves de guerra, que poco después quedaron internadas en la base de Scapa Flow, en las islas Orcadas. Pero en la mañana del 21 de junio de 1919, y ante la perspectiva de que los barcos se convirtiesen en propiedad del Gobierno británico o fuesen repartidos entre sus antiguos enemigos, el contraalmirante Ludwig von Reuter ordenó el hundimiento inmediato de toda la escuadra. De este modo, quince acorazados y cruceros de batalla, cinco cruceros y treinta y dos destructores fueron echados a pique. En los años de entreguerras, casi todos los navíos fueron recuperados por motivos fundamentalmente económicos, muchos de ellos por el empresario Ernest...