viernes, 30 de junio de 2017

Una revisión de #Genius: Einstein (Capítulo 8)

Mientras que los episodios anteriores se han ocupado de la vida personal y científica de Einstein, este es el primero que se centra fundamentalmente en el ambiente político que lo rodea y enlaza directamente con el final del Capítulo 1.

Einstein y su esposa han solicitado los visados para viajar a los Estados Unidos y huir del turbulento clima en Alemania por la inminente llegada de Hitler al poder. Sin embargo, no lo tienen tan fácil: el cónsul Raymond Geist, por orden directa de J. Edgar Hoover ―director del FBI―, intenta averiguar si los Einstein son miembros del partido comunista. El capítulo está enmarcado en esa visita a la embajada estadounidense y da saltos atrás en el tiempo llenando los vacíos hasta llegar a aquel momento.


Como por ejemplo un viaje que realizaron a Nueva York en 1921 con su amigo Chaim Weizmann, un reputado químico judío y primer presidente del Estado de Israel cuando se fundó en 1949. Es uno de los líderes del movimiento sionista de la época y está intentando poner en marcha una Universidad Hebrea en Jerusalén, entonces en territorio palestino. Para ello aprovecha el estatus de celebridad de Einstein ―tanto en el plano científico como entre el judaísmo― y le insta a que le ayude a recaudar dinero para la nueva institución.


National Geographic.


Mientras tanto, el Premio Nobel sigue eludiendo a Einstein. «He de admitir que me han dejado de piedra los desaires y abucheos […] del comité de los Nobel», le confiesa a Weizmann, que le contesta «siempre habrá resistencia a las ideas revolucionarias». Gran parte de culpa la ha tenido Philipp Lenard, que sigue en sus trece de no concederle el galardón a Einstein argumentando que «la Física Teórica es el campo de los estafadores», pero su peso en el comité cada vez es menor, puesto que Einstein es «el científico más famoso del mundo» y si le vuelven a negar el Nobel «hay quien diría que estamos quedando en ridículo», le replica un miembro del comité.

Pero es en este capítulo cuando Einstein recibe la noticia de que le conceden el Nobel de Física de 1921, pero no por su Teoría de la Relatividad, sino por el efecto fotoeléctrico, parte clave de la evolución de la física cuántica. «Por fin se han quedado sin excusas», dice un Einstein aliviado y encantado, ya que el efecto fotoeléctrico no habría podido explicarlo sin las investigaciones previas de Lenard, su “fiel” enemigo.

Durante la entrevista en la embajada, Einstein y su esposa tienen varias conversaciones simpáticas e ingeniosas con Geist, quien se muestra serio y les reprende diciéndole «me parece que ninguno de ustedes aprecia la gravedad de la situación». «Me parece que sé algo más que usted sobre la gravedad», responde Einstein.


National Geographic.


Otro de los temas que se trata durante el capítulo es el llamado debate Bohr-Einstein, una serie de discusiones científicas que llevaron a cabo Niels Bohr (Premio Nobel de Física en 1922) y Einstein en torno al nuevo concepto de la física cuántica. Mencionan el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, que «a mayor exactitud en la medida de la velocidad de una partícula, con menos exactitud conoceremos su posición en el espacio». Fue enunciado por Werner Heisenberg (Premio Nobel de Física en 1932) y restringe la aplicabilidad de la física clásica, de cuyo racionalismo estaba más próximo Einstein. Es decir, el Principio de Incertidumbre limita las leyes de Newton a los objetos que podemos ver, mientras que la realidad subyacente ―aquello que no vemos, las partículas subatómicas como electrones, quarks o neutrinos― está regida por una física diferente, la cuántica, que opera en términos de probabilidad, de incertidumbre.

Esa aleatoriedad que evoca la cuántica chocaba con Einstein y es famosa su cita «Dios no juega a los dados». Sus críticas obligaron a los defensores de la cuántica a refinar la comprensión de la misma y originaron varios debates de una trascendental importancia en la filosofía de la ciencia. Bohr respondía a Einstein con un «deja de decirle a Dios cómo usar los dados». A pesar de ello, ambos tuvieron una amistad que duraría décadas, incluso después de emigrar a los Estados Unidos.


National Geographic.


FUENTES

·Acín, A. y Acín, E. (2016). Persiguiendo a Einstein. Materia. Descubrir la ciencia.
·Blanco Laserna, D. (2012). Einstein. El espacio es una cuestión de tiempo. National Geographic.
·Gil-Muñoz, J. (2016). Los protocolos de la bacteria de Sion. Radical Barbatilo. Sitio web: http://radicalbarbatilo.blogspot.com.es/2016/02/los-protocolos-de-la-bacteria-de-sion.html



*Esta entrada forma parte del especial "Una revisión de Genius: Einstein".
*Todas las imágenes de la serie son extraídas de http://channel.nationalgeographic.com/genius.

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