E l dolor es una parte integral de la vida y, como tal, los intentos de aliviarlo deben ser tan antiguos como la especie humana. Por ejemplo, en el texto sánscrito “Sushruta Samhita”, escrito en torno al año 400 a.C., ya se recomendaba usar alcohol para producir insensibilidad al dolor antes de una cirugía. Dioscórides, un médico y cirujano de la antigua Grecia, también recomendaba a los pacientes tomar mandrágora mezclada con vino antes de la amputación de extremidades. El opio se conoce desde hace miles de años y su uso para la analgesia quirúrgica se ha registrado desde hace varios siglos . En el s. XVI, Paracelso descubrió que el opio era más soluble en alcohol que en agua y preparó por primera vez el láudano para fines medicinales. Existieron muchas recetas para preparar láudano, siendo la más famosa la del médico inglés Thomas Sydenham (1624-1689). Él mismo llegó a decir que “de los remedios que ha dado Dios al Hombre para aliviar su sufrimiento, ninguno es tan universa...