El asesinato de Gustave Fougnies en 1850, en Bélgica, no fue famoso por la astucia de sus asesinos, de ningún modo. No fue famoso por ser un clásico asesinato en la alta sociedad, ya que los asesinos eran los apuestos, y profundamente endeudados, conde y condesa de Bocarmé. Tampoco es recordado porque el Conde murió en la guillotina, porque muchos lo hicieron al fin y al cabo. Nada de eso. Fue un crimen famoso debido al empleo de un veneno especialmente letal. Y porque su resolución, en particular, cambió la historia de la toxicología, ayudó a sentar las bases de la ciencia forense moderna . El veneno, por cierto, fue el alcaloide vegetal nicotina. Y en aquel momento nadie, absolutamente nadie, sabía cómo detectar un alcaloide en un cadáver. Retrato de los Condes de Bocarmé. Hoy conocemos mejor la nicotina, sobre todo por la alta adicción que provoca , razón por la cual tantas personas tienen dificultades para dejar de fumar, a pesar de que el hábito está vinculado...