S i el tercer capítulo abría con el alemán Wilhelm Röntgen descubriendo los rayos X, el cuarto no comienza menos fuerte. En esta ocasión lo hace con Marie Curie , entonces Marie Skłodowska, también llamada a guiar a la Ciencia a una nueva era. Aparece en el laboratorio de su futuro marido, Pierre, en busca de un lugar para realizar sus experimentos y hablan sobre el efecto piezoeléctrico del cuarzo.