sábado, 16 de enero de 2016

La batalla perdida contra el resfriado


>> Descargo de responsabilidad: Este post no es para tomarlo como consejo médico, siempre consulte al suyo propio.
Cada farmacia, sobre todo en esta época, cuenta con hileras de medicamentos diseñados para tratar o prevenir infecciones agudas del tracto respiratorio superior, o lo que es lo mismo: un resfriado común. A pesar de esto, muy pocos de estos medicamentos son capaces de cumplir con su cometido. En la mayoría de los casos, sobre todo cuando atañe a niños, los efectos secundarios de estos medicamentos pueden ser peores que los síntomas a tratar.
El término “resfriado” engloba un conjunto de signos y síntomas tan familiares para nosotros como son secreción y congestión nasal, tos, dolor de garganta, estornudos y lagrimeo. Aunque también puede estar asociado a otros datos sistémicos como son fiebre, escalofríos, mialgias o artralgias.
La causa más frecuente de los resfriados son los virus, siendo los rinovirus los causantes de aproximadamente la mitad de los resfriados. Otros virus incluyen influenza (el virus de la gripe), adenovirus, enterovirus, virus sincicial respiratorio, coronavirus, influenza, parainfluenza y metapneumovirus humano. Los rinovirus sobreviven mejor a las temperaturas más frías que se encuentran en la nariz, en lugar de en las profundidades cálidas del cuerpo, por lo que los principales signos y síntomas de infección se producen allí. El resfriado común empeora durante los primeros 3-4 días, presenta una meseta durante 1-2 días y luego mejora en los siguientes 3-4 días. La mayoría de resfriados se curan o mejoran significativamente en torno a los días 7-10 del inicio.


Estructura de un rinovirus.

Una enfermedad que pide una cura

A pesar de la naturaleza relativamente breve y generalmente benigna de los resfriados, pueden ser extremadamente incómodos. Casi todo el mundo tiene en su botiquín un set de medicamentos o un remedio casero para combatirlos. Desafortunadamente, a pesar de toda la publicidad comercial y de las creencias en al menos algún tipo de remedio para el resfriado, hay poca o ninguna evidencia que apoya la eficacia de la mayoría de los medicamentos destinados a ello.
Esta falta de eficacia no es sorprendente si se tiene en cuenta la fisiopatología de los síntomas del resfriado común. Los signos y síntomas son principalmente el resultado de la propia respuesta inflamatoria de nuestro cuerpo para la destrucción del virus que ha infectado las células de nuestra vía aérea superior. Nuestro sistema inmune (con la excepción de aquellos con inmunodeficiencias congénitas o adquiridas) es por lo general bastante capaz de contrarrestar rápidamente la invasión de los virus con esta robusta, aunque incómoda, respuesta inflamatoria. La mayor parte de los “anecdóticos” beneficios reportados por los medicamentos son probablemente atribuibles a la naturaleza autolimitada de los resfriados, consecuencia propia de la capacidad de nuestro cuerpo para eliminar el virus y reparar el daño.
Para los que apoyamos la Medicina basada en la Ciencia (o en la evidencia, MBE) y la lucha para erradicar las cada vez más fraudulentas pseudociencias, nos indignamos al ver cómo éstas han creado con facilidad una peligrosa tendencia al ofertar nuevos y peligrosos reclamos sin evidencias científicas. Sin embargo, muchos de nosotros no nos damos cuenta que los tratamientos más utilizados y recomendados, algunos de los cuales probablemente los tengamos en nuestro botiquín, están igualmente carentes de evidencias suficientes como para apoyar su uso.

Analgésicos y antipiréticos

En la mayoría de los casos se suele tomar paracetamol, ibuprofeno o metamizol. Aunque pueden ayudar con la fiebre o dolores musculares, no combate los signos y síntomas de un resfriado. En realidad, el paracetamol puede suprimir anticuerpos neutralizantes del virus, lo que podría prolongar la diseminación viral y los síntomas del resfriado [Hampton et al., 2013].



Antibióticos y antivirales

Al estar causados por virus, no debería ser ninguna sorpresa que los antibióticos no hagan nada para el tratamiento del resfriado común. Hay infecciones de las vías respiratorias superiores para las que los antibióticos pueden ser indicados, por ejemplo, algunas infecciones de oído y de los senos paranasales, que son potenciales complicaciones de los resfriados. Sin embargo, lo que todos conocemos como el resfriado común no se puede tratar con antibióticos. Desafortunadamente, el tratamiento de resfriados con antibióticos es bastante frecuente y ha contribuido a la peligrosa realidad de la resistencia a los antibióticos, pero eso es un tema para otro post.

Antihistamínicos

Algunos estudios en adultos han demostrado una modesta disminución en estornudos y secreción nasal con el uso de antihistamínicos. Aunque estos fármacos son útiles para el tratamiento de alergias, cuyos signos y síntomas pueden asemejarse a los de un resfriado, no se han encontrado eficaces cuando se utiliza para tratar los resfriados en niños. Muchos productos de venta libre pueden incluir molestias gastrointestinales, sequedad de boca, aumento del ritmo cardíaco e incluso arritmias cardíacas, depresión o excitación del sistema nervioso central, alucinaciones y depresión respiratoria.

Antitusivos

La tos es un mecanismo de protección que despeja las vías respiratorias de moco y patógenos. Se ha demostrado que no hay medicamentos para la tos que trabajan mejor que el placebo, pero debido a que contienen drogas pueden tener efectos secundarios potencialmente graves.
El dextrometorfano es uno de los antitusivos más comunes en el mercado. Es un derivado narcótico que cuando se administra correctamente tiene un bajo potencial de efectos secundarios. A dosis más altas, sin embargo, puede tener efectos graves en el sistema nervioso central, incluyendo alucinaciones y estados disociativos, motivo por el cual el dextrometorfano se ha convertido en una droga de abuso. Por desgracia, no funciona: en un estudio se encontró que ni el dextrometorfano ni la difenhidramina antihistamínica pudo superar al placebo en la mejora de la tos [Paul et al., 2004]. Otros estudios han demostrado que el aumento de la dosis de dextrometorfano no mejora su eficacia y puede resultar en efectos secundarios de mayor riesgo.


La codeína se ha utilizado durante mucho tiempo para tratar la tos en niños, a pesar de no encontrarse ninguna evidencia de que en realidad es superior al placebo [Goldman, 2010]. La codeína es un compuesto opioide que se convierte en el hígado a morfina, su metabolito activo. Efectos sobre el sistema nervioso central de la codeína están bien descritos. Las personas que están genéticamente predispuestas a metabolizar rápidamente la codeína en morfina están particularmente en alto riesgo de eventos adversos graves por el uso de productos que contienen codeína.



Terapias de vapor

Las terapias de vapor que contienen una combinación de mentol, alcanfor y aceite de eucalipto son comúnmente utilizados para tratar los síntomas del resfriado en bebés y niños (aunque no se recomienda su uso en niños menores de 2 años). Estos productos se colocan normalmente en el pecho, el cuello o debajo de las fosas nasales. El ejemplo más representativo es el Vicks VapoRub, cuya composición nos la analizó recientemente el compañero Jesús Serrano del Fresno (@jserranodf) en su blog Ciencia en Común.
Un estudio sobre la inhalación de vapor de mentol en niños en edad escolar no mostró ninguna mejoría en cuanto a tos, aunque curiosamente hubo una mejoría en la percepción de la permeabilidad nasal [Kenia et al., 2008]. Otro estudio en torno al tratamiento de resfriados infantiles con Vicks VapoRub, resultó que puede conducir a la obstrucción, por parte del moco, de las pequeñas vías respiratorias y al aumento de la resistencia nasal al flujo de aire [Abanses et al., 2009].

Descongestionantes

Entre otros, la pseudoefedrina y la fenilefrina, actúan sobre el sistema nervioso simpático, provocando la constricción de los capilares y disminuyendo así la “hinchazón” de la mucosa nasal y los senos paranasales. En los adultos, se ha demostrado que la pseudoefedrina disminuye la secreción nasal. Pruebas similares no se demostraron con la fenilefrina, a pesar de que esta droga ha estado reemplazando constantemente a la pseudoefedrina en muchos productos. Esto se debe a que los productos que contienen pseudoefedrina sólo pueden ahora ser vendidos en farmacias en un esfuerzo por evitar su uso en la producción de metanfetamina. Desafortunadamente, la acción de estos fármacos sobre el sistema nervioso puede producir efectos secundarios graves como la elevación de la presión arterial, insomnio, dolor de cabeza, náuseas, vómitos e incluso arritmias cardíacas y convulsiones. La fenilpropanolamina, un medicamento utilizado comúnmente para la tos y el resfriado, fue retirada del mercado en el año 2000, debido a que podía causar hemorragias intracraneales potencialmente fatales.


Expectorantes

La guaifenesina es la droga más comúnmente comercializada como expectorante. Estos agentes trabajan supuestamente arrastrando el agua del moco, reduciendo la adhesividad de las secreciones, lo que promueve su eliminación del tracto respiratorio. En un estudio, los adultos con resfriados reportaron una mejoría subjetiva en el espesor y la cantidad de esputo, pero ninguna disminución de la tos [Kuhn et al., 1982]. No hay estudios que demuestran la eficacia de guaifenesina en niños.

Miel

Tal vez el tratamiento más prometedor para la tos relacionada con el resfriado en los niños está resultando ser el oro dulce, la miel. En un estudio doble ciego aleatorizado, los niños que recibieron miel de trigo sarraceno mostraron una mejoría significativa en los síntomas de la tos en comparación con los que recibieron el o placebo [Paul et al., 2007]. Otro estudio demuestra que la miel dada la hora de dormir fue más eficaz que el placebo en la reducción de la frecuencia y la gravedad de la tos nocturna [Cohen et al., 2012].

>> Nota: la miel no debe administrarse a los bebés menores de 12 meses de edad debido al riesgo de botulismo.

Los probióticos

Los probióticos, aquellos alimentos con microorganismos que contribuyen al equilibrio de la flora intestinal y potencian el sistema inmune, han copado muchas noticias en los últimos tiempos para una gran variedad de aplicaciones, incluyendo la prevención de los resfriados en niños. Un estudio con niños pequeños en una guardería china encontró que los que recibieron diariamente Lactobacillus acidophilus NCFM durante 6 meses, tuvieron fiebres más bajas, menos tos y mocos, así como resfriados más cortos y una posibilidad reducida de recetar antibióticos en comparación con los que recibieron placebo. Los niños del estudio también perdieron menos días escolares durante los resfriados [Leyer et al., 2009]. Otro estudio más reciente  exploró el uso de probióticos en niños y encontraron que pueden reducir significativamente la probabilidad de desarrollar un resfriado o que requieren un antibiótico [Hao et al., 2011]. Sin embargo, no queda claro que el probiótico fuese el que confiere la protección de los resfriados. El consenso actual es que se requieren más datos para las especies y cepas probióticas específicas antes de poder hacer recomendaciones generalizadas.

Aerosoles y lavados nasales salinos

Quizás el tratamiento más común para el resfriado en los bebés es la aplicación de gotas salinas y aerosoles a las fosas nasales, a menudo seguida de una pera de succión. Aunque esto no es probable que resulte en algo más que una mejoría transitoria en la obstrucción nasal, un estudio observó un alivio sintomático durante un resfriado, así como la prevención de los resfriados en los niños que recibieron el lavado nasal. Los resultados mostraron una mejoría significativa en el dolor de garganta, tos, obstrucción nasal y las secreciones cuando se administró como tratamiento para un resfriado, así como un menor número de días de enfermedad [Slapak et al., 2008].



Zinc

Mientras que el zinc tiene la capacidad de inhibir la replicación del rinovirus en el laboratorio, los ensayos clínicos para el tratamiento de los resfriados han sido decepcionantes. Si bien hubo una mejora muy leve en los síntomas en un estudio con adultos, el beneficio solo se vio cuando tomaron zinc en grandes dosis (5-6 veces al día), lo que también provocó efectos secundarios gastrointestinales significativos y algunos pacientes se quejaron de un mal sabor en la boca. Otro estudio bien diseñado, aleatorizado y doble ciego controlado con placebo no demostró eficacia de zinc sobre los síntomas del resfriado en niños y adolescentes [Macknin et al., 1998].


Medicina Alternativa Complementaria (MAC)

Hay muchas de las llamadas terapias alternativas y complementarias que son reclamadas para prevenir y tratar los resfriados. Aquí solo se discutirá el caso del género de plantas conocidas bajo el nombre común de equinácea (Echinacea spp), siendo  la especie herbácea más utilizada y estudiada como MAC para el tratamiento de los resfriados. Por supuesto, aquí no se discutirá la cara homeopática de la planta ya que en este blog no tiene cabida nada sin admisión científica.
Hay muchos estudios publicados sobre el uso de equinácea, tanto para tratar y prevenir los resfriados, sin embargo, la mayoría de estos estudios tienen defectos metodológicos significativos. También utilizan diferentes partes de la planta y en diferentes dosis, han producido resultados contradictorios y son difíciles de interpretar en su conjunto. El estudio más alta calidad hasta la fecha, sin embargo, no demostró ningún beneficio sobre el placebo en el tratamiento o prevención de los síntomas del resfriado común en adultos jóvenes [Turner et al., 2005].


Echinacea angustifolia.

La prevención es la mejor medicina

Existen obstáculos importantes para el desarrollo de un agente antiviral eficaz para los resfriados. Entre ellos se incluyen la enorme cantidad de virus causantes de los resfriados y serotipos de los mismos (más de 100 en los rinovirus) y la facilidad con que estos virus mutan y, por lo tanto, evadir potencialmente cualquier droga con la que puedan interactuar. Por razones similares, el desarrollo de una vacuna contra el resfriado común sigue siendo difícil de alcanzar. Lo mejor es prevenir la infección.
La propagación se produce principalmente a través de las llamadas gotitas de Flügge procedentes de los estornudos y la tos, o al tocar un objeto o persona y luego nos autoinoculamos el virus tras tocarnos la nariz o los ojos, por ejemplo. La mejor manera de prevenir el resfriado común es limitar esta transmisión. Eso significa lavarse las manos frecuentemente, mantenerse alejado de los demás tanto como sea posible cuando se está enfermo o evitar a personas con resfriados. El uso de los ahora omnipresentes desinfectantes de manos a base de alcohol o los jabones “antibacterianos” no evitan tampoco la transmisión secundaria de los resfriados, no existen evidencias de su eficacia a la hora prevenir resfriados y ahora están bajo estrecha vigilancia.
La medicina moderna es a veces bastante limitada en sus capacidades, frente a lo cual tenemos que ser honestos y humildes. Esto, en definitiva, es lo que distingue a la Medicina basada en la Ciencia de la pseudociencia y las creencias.
El texto ha sido revisado por mi hermano y Doctor en Neumología Francisco Gil Muñoz, autor también del blog Neumología 3.0 / Respiratory 3.0.

Este post participa en el LIV Carnaval de la Química (Ed. Xenón), albergado en el blog SiempreConCiencia de Marta Isabel Gutiérrez (@MartaI_Soria).


5 comentarios:

  1. Un artículo realmente interesante que puede despejar muchas dudas sobre esta molesta afección causante de muy malos momentos en quiénes la padecen. Ilustrativo y científicamente impecable, está avalado por dos personas que dicen mucho dentro del mundo de la ciencia, los doctores Gil Muñoz. El autor Jesús (@JGilMunoz) y el supervisor del trabajo Fco. L. (@FGilMunoz). Enhorabuena a ambos.

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  2. Precisamente hace poco me he curado del resfriado más largo y molesto que he tenido nunca. Que yo recuerde no he tenido tos anteriormente (quizás de muy pequeño y por eso no me acuerdo), me tomé jarabe con dextrometorfano y comprobé porqué no lo paga la seguridad social, ya que no hizo nada. Ha sido el resfriado más largo que recuerdo, con más de 20 días. Normalmente me afectan primero a la garganta y enseguida se me pasan a la nariz y me curo rápido. O directamente solo a la nariz con estornudos y mocos. Pero este me afectó sobre todo a la garganta con molestias hasta el final y una tos muy fuerte. Hace unos años la gripe la pasé en 5 días y los resfriados no suelen durarme mucho, normalmente 3 días. El médico ya me dijo que ajo y agua, bueno más bien paracetamol y agua.

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    1. Hola amigo, este año lo comencé también con un resfriado bastante potente y me duró más de lo normal. Me harté un poco, la verdad, y mira que me estuve atiborrando de todo lo que tenía a mi alcance y ni aún así mejoraba. Eso fue inspirador a la hora de escribir el artículo, del que se concluye que lo mejor es no resfriarse, pero... ¿está eso en nuestras manos?
      Muchas gracias por su comentario.
      Un saludo!

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  3. Hola, OS cuento que si que hay algo que cura el resfriado, se llama dióxido de cloro, llevó 5 años usandolo y aunque no hay ninguna base científica ni la habrá, llevó libre de ellos y de anginas y antes caía cada año, ahí lo dejó el que quiera saber que investigue.

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    1. Hola Alicia, he estado buscando sobre el dióxido de cloro y me he encontrado este artículo: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/01/150113_salud_dioxido_cloro_polemico_remedio_milagroso_lv.
      Échale un vistacito y me cuentas tus impresiones o los paralelismos con tu caso.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Un saludo!

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