domingo, 23 de octubre de 2016

Brujería y ergotismo en Salem #HalloweenRB


Imagínate que en mitad de la madrugada, cuando estás en pleno sueño, empiezan a aporrear la puerta de tu casa. Al abrir te ves una masa exaltada con los brazos en alto, exponiendo hoces y horcas, ansiosa por apresarte. Por lo visto hace varias semanas que no te pasas por la iglesia y has tenido comportamientos extraños. Alguien ha extendido el rumor de tus coqueteos con la brujería, y eso es algo que está penado en Salem. No eres la única persona, puesto que más vecinos han sido acusados de lo mismo y van camino de ser ejecutados.


A finales del siglo XVII, la comunidad de Salem, Massachusetts, estaba mayoritariamente formada por puritanos, una facción de la iglesia anglicana que fue expulsada de Inglaterra décadas antes por sus tendencias fanáticas. Creían profundamente en el castigo divino cuando se perdían cosechas o se producían catástrofes naturales. Para evitar que el demonio actuara sobre aquella comunidad, cualquier conducta inmoral debía ser cortada de raíz. Fue, en toda regla, una paranoia colectiva que dio paso al caos.

Más de doscientas personas fueron llevadas a juicio por actos de brujería y pactos con el diablo. La principal razón fue haber sido víctimas de ataques impropios de una enfermedad natural: gritaban, tenían alucinaciones, lanzaban objetos, sus cuerpos se contorsionaban de forma extraña, sus voces cambiaban… Incapaces de explicar tales conductas, se sugirió que la brujería había hecho acto de presencia en Salem y se había tornado imparable.


Imagen 1. Hasta diecinueve personas fueron ejecutadas en la horca (historiaymisterio.com).

La teoría del ergotismo

Hoy en día, pocos insinuarían que los castigados fueron realmente culpables de brujería, pero la verdadera causa de las conductas sobrenaturales de aquellos ciudadanos de Salem es todavía un misterio. Una de las teorías mejor fundamentadas tiene que ver con una contaminación del cultivo del centeno. Salem, al igual que muchas otras comunidades, vivía del cultivo de cereales, siendo el centeno un alimento básico en su dieta, sobre todo, para la elaboración de harina y posterior fabricación de pan.

Pero resulta que el centeno es susceptible a un hongo en particular, Claviceps purpurea. El consumo de pan de centeno infectado por cornezuelo del centeno o ergot, como es conocido comúnmente este hongo, puede causar una variedad de efectos angustiantes. Los síntomas iniciales son generalmente de naturaleza gastrointestinal, incluyendo náuseas, diarrea y vómitos. Poco después, afecta al sistema nervioso central provocando sensaciones relativamente leves como dolores de cabeza, pinchazos en la piel y sensaciones de ardor, pudiendo derivar en espasmos, convulsiones, pérdida del conocimiento, alucinaciones y psicosis. En los casos graves, los tejidos del cuerpo experimentan efectos tales como la pérdida de la sensibilidad periférica, hinchazón, ampollas, gangrena y a veces la muerte.

Dadas las condiciones, la idea de que los juicios de Salem pudieron haber sido alimentados por el envenenamiento del cornezuelo de centeno es muy plausible. La temporada había sido calurosa y el área de cultivo era pantanosa, una combinación que crea un ambiente ideal para que se desarrolle el cornezuelo de centeno.

El género Claviceps es un grupo de hongos fitopatógenos que se compone de más de 50 especies diferentes. Son conocidos como parásitos de una gran variedad de cereales, aunque muestran preferencia por el centeno. El término ergot deriva de la palabra francesa argot (espolón) y representa las protuberancias oscuras en forma de cuernos que sobresalen del centeno maduro en lugar de granos, llamados esclerocios.


Imagen 2. Cuando el centeno está infectado por ergot aparecen estas estructuras oscuras (topsy.fr).

Los alcaloides del cornezuelo y el LSD

Además de aceites, aminoácidos libres y pigmentos, los esclerocios incluyen en su composición diversos alcaloides, los principales responsables de la salvaje colección de síntomas del ergotismo. Doce alcaloides diferentes predominan en el esclerocio, todos estructuralmente similares a algunos neurotransmisores, de ahí que actúen sobre el sistema nervioso central. La proporción en que se encuentran, así como el contenido total, es variable dependiendo de la cepa fúngica, la planta hospedadora y la zona geográfica, aunque es la ergotamina el principal producido por el hongo.

El ergotismo ha causado muchos problemas a lo largo de la Historia. En la Edad Media, la enfermedad era conocida como "Fuego de San Antonio" y fue responsable de incontables muertes. Pueblos enteros sufrieron sus síntomas, probablemente provocados por los granos de centeno contaminados usados por los panaderos. Los alcaloides que provocan el ergotismo no se destruyen con la cocción, pero de ellos no se supo prácticamente nada hasta bien entrado el siglo XX. Antes, las epidemias de ergotismo se veían como un castigo de Dios.

Más allá del capítulo de Salem, el cornezuelo del centeno ha tenido un impacto significativo en la medicina moderna. Hoy en día, los alcaloides o sus modificaciones químicas se usan como vasoconstrictores para tratar migrañas, detener hemorragias postparto (ergotamina) y estimular las contracciones uterinas en el parto (ergonovina). Los alcaloides del ergot tienen una característica común: derivan del ácido lisérgico.


Imagen 3. El grupo OH del ácido lisérgico (rodeado en rojo) es reemplazado por un grupo mayor, como se muestra en la molécula de ergotamina y ergovina.

En 1938, el químico suizo Albert Hoffman, habiendo ya preparado varios derivados del ácido lisérgico útiles, preparó uno, la dietilamida del ácido lisérgico ―comúnmente conocido como LSD―, que a priori no tenía ninguna propiedad especial. Más tarde resultó ser el alucinógeno más potente conocido, haciendo el mismo Hoffman de conejillo de indias. Describió la experiencia como “un torrente ininterrumpido de imágenes fantásticas y formas extraordinarias con patrones caleidoscópicos.”



La compañía farmacéutica Sandoz, donde trabajaba Hoffman, comenzó a comercializar LSD como una herramienta en psicoterapia y, en particular, para el tratamiento de la esquizofrenia. Varias figuras influyentes de la época incluso aconsejaron su consumo y lamentablemente, en la década de los 60, se convirtió en una droga muy popular entre la gente joven por todo el mundo.

Las sensaciones experimentadas por estos jóvenes no debieron ser muy diferentes a las de las personas acusadas de brujería en Salem. Dado el ambiente que allí reinaba, es probable que los episodios de ergotismo fueran algo más que un catalizador; la histeria de las masas se hizo cargo del resto.


Por Jesús @JGilMunoz 




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Este post forma parte del especial "¿Truco o Ciencia?" y participa en la LX Edición del Carnaval de la Química, alojado en el blog Pantomaka.


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RECOMENDACIÓN
  • Novela "Los archivos de Salem" (Robin Cook, 1996).


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1 comentario:

  1. Si dijera que me ha sorprendido mentiría. Conociéndote sólo puedo decirte que no me ha dejado indiferente. Me has aclarado conceptos erróneos. que sobre el tema tenía. Me ha parecido magistral la exposición que tanto del continente como del contenido haces. Enhorabuena y quedo a la espera de tus nuevas historias:

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