El Universo concebido por Aristóteles era finito y de forma esférica, con la Tierra en el centro totalmente quieta. Entre la Tierra y la Luna se encontraba todo aquello que experimentaba cambios: las nubes, las tormentas, el arcoíris, los cometas. Más allá de la Luna, estaban el Sol y los planetas conocidos, todo ello moviéndose alrededor de la Tierra a través de un mecanismo de esferas interconectadas, y en el límite, las estrellas en posiciones fijas. El Universo era todo lo que alcanzábamos a ver. Este artículo tiene su versión en audio en el Episodio 6 del Podcast Radical Barbatilo , a partir del 2:07. Tras Aristóteles apareció Aristarco de Samos, el primero en determinar relaciones entre distancias y el tamaño de los cuerpos celestes, y lo hizo empleando una metodología científica impecable. Estimó que la distancia Tierra-Sol era aproximadamente 20 veces la distancia Tierra-Luna. Al descubrir que el Sol era mucho más grande que la Tierra, Aristarco, aun aceptando el modelo co...