En 1914, cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Marie Curie ya había ganado sus dos Premios Nobel, ya tenía una sólida reputación científica. Podía haberse mantenido alejada del conflicto, pero decidió participar activamente en él. Sintió la obligación de poner al servicio de Francia su experiencia en el campo de la radiactividad. Al fin y al cabo, aunque era polaca, Francia era su país y estaba decidida a servirlo con el espíritu patriótico que la situación requería. Este artículo tiene su versión en audio en el Episodio 3 del Podcast Radical Barbatilo , a partir del 27:53. Marie Curie logró poner en funcionamiento más de doscientos vehículos radiológicos durante la contienda. A estas ambulancias se les llegó a conocer como las «petit Curie» (las pequeñas Curie). Entre el material que transportaba se encontraban una dinamo, el aparato de rayos X, un equipo fotográfico, cortinas, pantallas y varios pares de guantes para proteger las manos de los operadores. No lograban pasar de...