H e soñado que Nicole paraba el último penalti de la Champions femenina de balonmano, mientras terminaba de diseñar mentalmente un nuevo modelo matemático de criptografía. He soñado que Silvia montaba su propia clínica de fisioterapia y trataba con células madre las rodillas de Rafa Nadal, que va a por su 19º Roland Garros. He soñado que Serrano, en un principio, trabajaba con ella, pero sus métodos a lo John Wick lesionaban más que curaban. He soñado que Nora resolvía uno de los crímenes más famosos de la historia y se hacía una habitual de los programas de Cuarto Milenio, eso sí, con su anorak de la suerte.