Hay conceptos que, al pronunciarlos, activan de inmediato una imaginería muy concreta. «Materia exótica» es uno de ellos. En Stranger Things , no es solo una sustancia misteriosa almacenada en recipientes industriales con etiquetas de peligro, es la llave que permite forzar la realidad, rasgarla, y asomarse a un mundo que no debería existir. El Upside Down (o mundo del revés) no se abre con hechizos ni con tecnología alienígena, sino, al menos en apariencia, con ciencia. O con algo que se le parece lo suficiente como para resultar inquietante. La pregunta es inevitable: ¿existe algo parecido a la materia exótica fuera de Hawkins? ¿Tiene sentido físico hablar de sustancias capaces de abrir portales entre dimensiones? ¿O estamos ante otro ejemplo más de ciencia ficción que se disfraza de bata blanca para ganar verosimilitud? Como casi siempre, la respuesta es más interesante que un simple sí o no. No pretendo desmontar Stranger Things , sino todo lo contrario: uso la serie como excu...